Así empieza «El bucle de Paula»…
«La alarma del teléfono se activó a las seis y media de la mañana, interrumpiendo el completo silencio que había estado reinando hasta entonces en la habitación. En cuanto comenzaron a oírse los primeros compases de la versión que realizó Ramin Djawadi de “The House of the Rising Sun”, Paula entreabrió los ojos con patente disgusto. La idea de despertar y ponerse manos a la obra no le hacía demasiada gracia. En especial, en un día como ese.
En honor a la verdad, a muy pocas personas les agradaban los lunes. Mucho menos uno como aquel, que marcaba su retorno a la monótona rutina cotidiana tras haber disfrutado de una más que merecida quincena de vacaciones. Habían sido un par de semanas fabulosas, en las que había tenido la oportunidad de hacer un sinfín de cosas diferentes: viajar a ciudades remotas, descubrir lugares insólitos, probar platos exóticos y asombrosos, conocer a gente francamente interesante…
Aunque por desgracia, y como suele ser normal, todo lo bueno se acaba. Quizás porque, de no ser de este modo, sería imposible valorar esos momentos tan satisfactorios en su justa medida. Sea como fuere, mientras seguía dando vueltas sobre la cama, no parecía lo bastante convencida de ello. Y, sin embargo, no tenía otro remedio que asimilarlo. Muy a su pesar le tocaba reincorporarse, regresar a la oficina y sumirse en sus aburridos quehaceres profesionales».
Descúbrela en Amazon (Kindle y tapa blanda)
O pídemela directamente por DM


